¿Te sientes estancado en tu carrera profesional y tu vida? Ésta es la causa más común

Actualizado: 26 de feb de 2020

"Cada vez es más común sentirse estancado o desmotivado en el trabajo que uno tiene. Recientes encuestas indican que entre el 35% y el 50% de las personas están insatisfechas con lo que hacen profesionalmente y la vidas que llevan".

Quisiera pedirte que leas con atención las siguientes afirmaciones:

  1. Haber vivido una vida en función a lo que yo quería para mí, no a lo que los demás esperaban de mí

  2. Quisiera no haber trabajado tan duro

  3. Haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos y pensamientos

  4. Haber estado más en contacto con mis amigos y mi familia

  5. Haberme permitido a mí mismo ser feliz

¿Sabes qué significa esta lista?

Pues es una relación de los 5 principales arrepentimientos de la gente que está a punto de morir, según escribió Bronnie Ware, una australiana que trabajó en un hospital durante más de 12 años.


Es interesante ver que en el listado no figura nada como, ganar más dinero, tener más carros, responder más e-mails o trabajar más horas. ¡Todo lo contrario!


Las personas, el último día, se arrepienten de no haber vivido mejor y haber experimentado más la vida.

Ahora mira esta otra lista

  1. ¡Sé Feliz Hoy! – no mañana, no la próxima semana o el próximo mes. ¡Hoy!

  2. Aprovecha a tu Familia y a Tus Amigos

  3. Si Tienes un Sueño, ¡Persíguelo!

Esta lista, no tan diferente de la anterior, hace referencia a un Ejercicio mencionado por Marshall Goldsmith en su Libro: “Lo Que Te Trajo Aquí, No Te Llevará Allá”. El ejercicio – realizado por un amigo de Goldsmith – consistió en preguntarle a personas de 90 años, qué consejo le darían a su “Yo” más joven, en dos dimensiones: Profesional y Personal. Estas tres fueron las respuestas más comunes.


¿Qué tienen que ver esas listas con el hecho de que me sienta estancado?

Si me estás acompañando con la lectura hasta aquí es porque sientes que tú o alguien que conoces podría estar sintiendo cierto grado de estancamiento o de aburrimiento con su trabajo, profesión o su vida.


¿Verdad?


Entonces, las listas anteriores tienen mucho que ver.


Muchas personas llegan al tramo final de sus vidas llenos de arrepentimientos, porque les toma demasiado tiempo darse cuenta de aquello que las personas más productivas, más exitosas y más felices descubren oportunamente.


Si uno revisa con detenimiento, los 8 elementos de las dos listas antes mencionadas son afirmaciones vinculadas a algo que a esas personas “les hubiera gustado ser o hacer” antes de llegar a viejos.


Entonces, el reloj avanza y las personas que sienten ese desasosiego hoy, probablemente están perdiendo el tiempo y se acercan peligrosamente a esa sensación. La sensación de haber desperdiciado su vida haciendo algo que no les llena, viviendo los sueños de otros, trabajando largas horas sacrificando tiempo con los niños (que nunca volverán a ser niños), con los amigos, sus parejas o sus padres (que un día se van).


¿Se ve hacia dónde voy?


Si sientes que tu Carrera No Avanza o Estás Estancado como persona, es una señal inequívoca.

El avanzar o no avanzar; el estar estancado o no; es algo relativo.

¿Relativo a qué?

Relativo a la meta. Relativo al Destino.

Esta es la idea central.

Si una persona se siente estancada significa una de dos cosas:

  1. En la MINORÍA de los casos: No está avanzando en relación a sus metas y su misión personal

  2. En la MAYORÍA de los casos: No tiene claro hacia donde va.

Claridad: El Nombre del Juego

Las personas que llegaron a ancianas y describieron arrepentimientos como los mencionados, representan a la mayoría de gente, y se trata de personas que se dieron cuenta muy tarde qué era lo que quería hacer en la vida. Quién querían ser cuando grandes. Por qué quisieran ser reconocidos. Qué clase de personas querían ser.


Esa es la circunstancia que debes evitar.


Para poder progresar, para poder avanzar, necesitas saber hacia dónde vas, qué quieres lograr en la vida, cómo quieres ser recordado / reconocido. Qué clase de persona quieres ser.

Quién Quisieras Ser Cuando Seas Grande


Esta es para mi la pregunta crucial.


Responder a esta pregunta es lo que ha cambiado mi vida. Es lo que me ha guiado no solo para sacar adelante mi negocio, sino para transformarme en una persona mejor cada día.


La pregunta puede sonar infantil. De hecho lo es. Por eso me gusta. Es simple. Todos la hemos respondido alguna vez en nuestras vidas.


¿Recuerdas cuando eras niño y te preguntaron que querías ser cuando grande? ¿Qué respondiste?


¿Futbolista? ¿Bombero? ¿Doctor? ¿Presidente? ¿Profesor? ¿Veterinario?


Casi siempre se trata de carreras vinculadas a servir a otros. Carreras vinculadas a cosas que nos apasionaban en ese momento de la vida. No pensamos en si tenemos talento o vocación, en si la carrera era rentable o socialmente aceptada. ¡No!


Únicamente nos movía la pasión y la voluntad por disfrutar la vida y servir a otros.


Esas respuestas esconden cosas muy profundas.


Por eso, me gustaría preguntarte: ¿Quién quieres ser cuando seas grande? Te invito a reflexionar sobre esto durante algunos minutos (o días).


Visualizar el Futuro


En el libro clásico de Stephen Covey, él plantea un ejercicio llamado El Funeral e invita al lector a imaginar que en este momento se celebra SU funeral (del lector, no de Covey). Se acerca al estrado un familiar, luego un colega y luego un amigo, a dar un discurso. ¿Qué dirían de ti? ¿de tu contribución? ¿de la clase de persona que fuiste? ¿de tus sueños? ¿de cómo influenciaste al resto?


Recuerdo que hice este ejercicio hace muchos años y para mi un tema crucial era ser reconocido como alguien que siempre dio lo mejor de sí mismo y puso su talento a disposición de su entorno y de la sociedad.


Hace algún tiempo, cuando aún ocupaba un puesto gerencial en el mundo corporativo, recuerdo haber estado en mi oficina, sintiéndome estancado en mi carrera, aburrido con lo que hacía, ganando un buen sueldo, pero teniendo un trabajo estable y poco retador y, mientras miraba por la ventana hacia el horizonte desde el Piso 20 del Edificio, me imaginé a uno de mis hijos entrando por la puerta diez años más tarde y preguntándome:


“Papá, hace más de diez años estás aquí, haciendo lo mismo. Siempre me has dicho que debo dar todo de mi y ser lo mejor que puedo ser. ¿Estás tú, papá, siendo lo mejor que puedes ser en este momento? ¿Eres la mejor versión de ti mismo? O, simplemente, te quedaste aquí desperdiciando tu vida y tu talento porque te pagan bien (es decir, te vendiste) y tienes miedo de salir de tu zona de confort”.


La idea de esa conversación me petrificó del terror. En ese minuto me quedó claro que tenía que hacer algo al respecto.


Ganar Claridad respecto de quién quería ser – y de quién no quería ser – cuando fuera grande fue crucial para tomar decisiones respecto de mi carrera.

Esta claridad respecto de mi legado, de mi contribución, de la clase de persona en la que quería transformarme, me llevó a armar un plan y a decidir dejar el mundo corporativo.


La decisión fue arriesgada, sin duda, pero ganar en claridad respecto de mi “Funeral” ha sido vital en mi proceso de crecimiento personal y profesional.


En los años que han transcurrido desde esa decisión, mi crecimiento personal ha sido exponencial y las decisiones que he ido tomando me han puesto cada vez más adelante en mi camino a transformarme en aquella mejor versión de mi mismo.


Sobreestimamos lo Que Podemos Lograr en Un Año, Pero Subestimamos Grandemente Lo Que Podemos Lograr en Tres Años.

Tener claridad sobre lo que queremos ser cuando seamos grandes es crítico para ser una persona más exitosa y productiva. Es el eje central de sentir que avanzamos hacia algún lado.


Sin embargo, debemos ponernos metas. El Funeral puede estar muy lejos (ojalá!), por lo tanto puede sentirse filosófico, etéreo o superficial.


El reto consiste en traer las metas hacia algún lugar más cercano.


Tony Robbins dice que sobreestimamos lo que podemos lograr en un año y subestimamos lo que podemos lograr en tres años. Tiene toda la razón. Como somos cortoplacistas y andamos apurados, una vez que pensamos en nuestro propósito personal y lo que queremos ser cuando seamos grandes, nos entusiasmamos y decidimos que lo queremos lograr YA. En un año. Por eso, nuestras resoluciones de año nuevo son ultra ambiciosas.