• Esteban Bedoya

El Coronavirus No Es El Peor De Tus Males Hoy

Actualizado: mar 23




Tal vez eres, como yo, el dueño de un negocio y has sentido angustia por lo que vaya a pasar con dicho negocio, tu restaurant, tus sesiones de coaching, tu peluquería, tu consultorio, tu bodega o algo parecido. ¿Cómo voy a vender y generar recursos para pagar mis deudas?


Tal vez estás asustado pensando en tus parientes enfermos o vulnerables. O tienes miedo de lo que ocurriría si alguno de tus hijos o tu mismo te llegaras a contagiar del Coronavirus. ¿Qué se sentirá? ¿Qué peligros conllevará? ¿Me moriré?


Definitivamente, estos pensamientos están pasando por nuestras cabezas. Si has sentido alguna de estas emociones, definitivamente, debes saber que somos muchos los que compartimos muchos de estos miedos.


Yo sé que el título de este post es polémico. "El Coronavirus No Es El Peor DE Tus Males Hoy"


Mientras escribo estas palabras, el mundo se encuentra moviéndose rápidamente a través de cambios drásticos que están impactando las vidas de las personas.


En medio de esta pandemia, las vidas de TODAS las personas del planeta se están viendo afectadas. Por diferentes razones, pero TODAS.


El título, entonces, debe ser correctamente entendido. Este no es un post de opinión respecto de un tema técnico que está en manos de expertos científicos, médicos y políticos... y yo no soy ninguno de ellos, ni pretendo serlo.


Yo, al igual que la gran mayoría, estoy del otro lado del mostrador.


Las personas a cargo están tomando decisiones que van desde el cierre de fronteras, hasta el toque de queda, pasando por prohibiciones y limitaciones severas a las libertades individuales en muchos países.


Cada día, vemos en los noticieros que en alguna parte del mundo hay muchas novedades respecto de la propagación del virus, de sus consecuencias o de las medidas que se van tomando.


El tema va en serio.


Y todo hace indicar, además, que estas circunstancias no van a hacer más que intensificarse en los próximos días.


Sobre esa realidad, ya hay muchos expertos - y otros no tanto - opinando incesantemente en todos los medios y plataformas.


Yo no voy por allí.


La idea de este post es la de promover una reflexión diferente, tomarnos un respiro y darnos la oportunidad de, en medio del caos y las emociones desbordadas, ver la realidad desde otra perspectiva y encarar esta situación de profundo cambio - no solicitado por nadie y no deseado por nadie - de otra manera. Ojalá, más saludable.


Muchas personas han caído en la desesperación, en la desesperanza y en la confusión.


El gran problema es que la Desesperación y el Aburrimiento hacen una combinación explosiva. Como dice Neil Peart, el recientemente fallecido liricista y baterista de la banda canadiense Rush: "La desesperación lleva a los aburridos hasta los extremos."


Esto nos da un frente de acción muy importante.


El Coronavirus no es el Peor De Los Males Que Enfrentas.


Obviamente, este título provocador no pretende minimizar el sufrimiento, ni los padecimientos de los miles de infectados, ni pasar por alto el dolor de los familiares de las miles de víctimas que ya se cuentan en el mundo.


Este título provocador pretende ser una Alarma Despertadora para aquellos que no están en ese lado dramático y doloroso del espectro. Para esa abrumadora mayoría que no es una víctima real, pero que teme profundamente transformarse en una, no solo por razones médicas, sino por razones económicas o familiares.


Existe una enfermedad mucho más contagiosa que el propio Coronavirus.


Se llama el "Contagio Emocional". Se propaga a velocidades supersónicas y tiene efectos devastadores en todos los frentes. Familiares, Personales, Económicos. En la Salud. En Los Planes y Pronósticos.


El Contagio Emocional es el que engendra desesperación, desesperanza y ansiedad y cuando a eso le sumas el aburrimiento y los otros efectos del encierro involuntario de la cuarentena, el desenlace puede ser tremendamente nocivo.


La buena noticia es que el Contagio Emocional funciona en ambas vías. Funciona para el Drama, pero también para la Esperanza.


Desafortunadamente, las fuerzas que mueven al primero son mucho más poderosas, pues habitan en lo más profundo de nuestros instintos y de las funciones primitivas de nuestro cerebro. Son automáticas e intensas. Cuando se activa nuestro instinto de supervivencia, nuestra mente funciona igual que hace miles de años, le envía señales al cerebro que este interpreta como si hubiera un Tigre Dientes de Sable al acecho. En ese momento, todas las funciones no prioritarias del cuerpo se bloquean. Nuestra racionalidad desaparece. El cerebro se enfoca únicamente en lo crítico; en sobrevivir.


El Miedo es un estimulante mucho más poderoso que la Recompensa.


Si ese estímulo es permanente. Si nuestra mente se pasa día y noche diciéndole al cerebro que el Dientes de Sable está en la puerta, el cerebro decide huir, esconderse, buscar refugio...sobrevivir.


La desesperación empieza entonces a tomar control de todo.


Leí hace poco una historia.


El Mulá Nasrudin - un antihéroe fantástico de la literatura árabe, cuyas historias florecieron entre el siglo XIII y XV - caminaba un día con destino a Bagdad. En la ruta se encontró con la Peste.


Nasrudin le preguntó a la Peste: "¿Hacia dónde vas?"

"Me dirijo a Bagdad" - respondió ésta.

"¿Cuántas víctimas piensas tomar esta vez?" - preguntó Nasrudin.

"No te preocupes - le dijo la Peste - solo tomaré 10.000 víctimas."

"Está bien" - señaló Nasrudin y se despidió.


Algunos días más tarde se volvieron a encontrar en el camino y Nasrudin encaró a la Peste y le dijo: "¡Me mentiste! ¡Dijiste que ibas a matar a 10.000, pero mataste a 100.000!" a lo que la Peste respondió: "Yo no te mentí, Nasrudin. Yo maté a 10.000. El resto se murió de miedo."


Al leer esta historia, que tiene alrededor de 700 años, uno puede comprender mucho sobre la naturaleza humana. Desde siempre.


Existen dos grandes perspectivas para situaciones extremas como la pandemia que estamos viviendo.


Ya en el Bagdad del año 1.300 habían dos visiones para las catástrofes. Si esta historia existe, es porque su autor - se supone que es el mismo Nasrudin, aunque no se tiene certeza - tenía una visión diferente de la Crisis y del Miedo.


Existían quienes caían víctimas del miedo y quienes no.


Fatalidad, Foco y Futuro


Recientemente, cometí el error de enfrascarme en una discusión sobre la manera de encarar esta pandemia y esta crisis con una persona que tiene una visión muy diferente de las cosas a la que yo tengo.


Esta persona describió, utilizando numerosos cuadros y argumentos racionales y emocionales, una imagen bastante trágica y cruda del futuro. Graficó, con intenso temor y preocupación, todos los frentes catastróficos que podrían desatarse.


Yo traté de llevarla a ver las cosas desde otra perspectiva, a relativizar el problema, a ver la luz al final del túnel y, principalmente, a tomar la decisión de pintar esa imagen del futuro con una foto diferente.


Debo reconocer que caí en la trampa de mis propios apasionamientos durante la conversación y eso me impidió ver algo que es muy importante. Ni ella, ni yo teníamos razón. Su visión del futuro está fundamentada en sus miedos y mi visión del futuro está fundamentada en los míos. Lo que a ella le atemoriza, probablemente a mi no y viceversa.


Entonces, comprendí el valor de la empatía. Finalmente, ni ella ni yo tenemos razón y ambos la tenemos a la vez.


Yo no puedo obligar a alguien a ver las cosas desde mi perspectiva, pero lo que sí puedo hacer es compartir esa perspectiva, con la esperanza de que esto pueda llevar a otras personas a las mismas reflexiones que he ido teniendo yo durante este proceso, en el que he migrado de una postura incrédula a otra más equilibrada y, aunque precavida, optimista.


Yo creo que la clave está en migrar del Miedo y la Fatalidad, al Foco en aquello que sí podemos controlar. La crisis no está en nuestras manos, solo la manera en la que reaccionaremos ante ella.


"Uno puede perder toda su libertad, excepto la de elegir su actitud y reacción a las circunstancias del entorno" - Víktor Frankl: El Hombre en busca de Sentido

Entonces, migrar desde la Fatalidad hacia el Foco equivale a decir: "no te preocupes, ocúpate". Si te han mandado a trabajar desde la casa. ¡Qué vas a hacer al respecto! Te has quedado sin empleo, qué vas a hacer al respecto. Tu negocio puede quebrar en las próximas semanas, qué vas a hacer al respecto. Enfócate en resolver las cosas que puedes resolver.


Enfocarte en cosas, hacer cosas, te aleja del aburrimiento. Ese aburrimiento que engendra más miedos y decisiones poco racionales.


Posteriormente, el Foco nos llevará a un Futuro. Cuál es tu visión de las cosas. Las pandemias pasan. La peste negra pasó. La gripe española pasó. Todas pasaron y la humanidad continuó. Allí tienes a Nasrudin, hablándote desde hace 700 años atrás.


¿Tienes claro que el Coronavirus va a pasar también? Tarde o temprano, pero va a pasar. Para algunos va a pasar antes. Para las personas de riesgo va a pasar después. Pero va a pasar. Eso es innegable.


Algunos dicen que llegó para quedarse. Tal vez. Pero la crisis va a pasar.


Determinar cuál será tu visión posterior es clave. Porque, hasta donde yo sé, tus sueños, tus aspiraciones, tus ideales deberían seguir intactos. ¿O no?


Y la única verdad en todo esto es que tu futuro va a depender de las decisiones que tomes hoy. Si decides construir un futuro fatal, eso es lo que tendrás.


Entonces - Fatalidad, Foco, Futuro. Tres F's.


Pero todo esto es más fácil decirlo que hacerlo. Yo lo sé.


Las fuerzas primitivas de nuestro cerebro, las fuerzas instintivas que gatillan la supervivencia y el miedo al Dientes de Sable son mucho más poderosas que las fuerzas racionales que nos permitirán analizar las cosas desde otra perspectiva, pensar diferente y pasar a actuar.


Entonces necesitamos un modelo, un método para derrotar esas fuerzas. Pero este modelo es voluntario. Solo puede ser ejecutado con la acción intencionada y disciplinada de cada uno de nosotros. Aquellos que decidimos dejar de ser partícipes del Drama y la Angustia y elegimos ser protagonistas de la Esperanza y la Victoria.


9 Claves para pasar del Miedo a la Acción y al Futuro

Decidir SER un Modelo A Seguir - un Role Model

Este es el primer gatillo que debes a activar. Para dejar una postura de victimización, de queja, de crítica, de miedo. Una visión egoísta enfocada en tu interior personal. Debes levantar la vista y notar que hay otras personas observándote. Si estás en cuarentena, es probable que estés compartiendo tu hogar con otras personas.


Si eres padre estarás con tus hijos y con tu pareja. ¿Cómo quieres ser visto por ellos? Quieres ser la persona que trae caos, penuria, miedo y desesperanza a tu hogar o todo lo contrario: ser visto como la persona que trae el equilibrio, la paz, el optimismo.


Si tu decides reaccionar con lo más básico de tu instinto, lo que harás será perpetuar una cultura de miedo, de inacción, de desesperanza en las generaciones futuras. Si tus hijos ven de ti que, ante las adversidades severas uno debe quebrarse y derrumbarse, pues es lo que aprenderán.


Pero si tu decides, pese a tus miedos, pese a tus ansiedades, que debes mostrarle optimismo y entereza a los tuyos, pues podrás iniciar un contagio positivo.


Algunos dirán que se debe ser "realista". ¿En verdad es el pesimismo y la desesperanza sinónimo de realismo? ¿Es el pesimismo sobre el futuro mucho más realista que el optimismo sobre el futuro? Son simplemente opiniones. Y más aun: Son elecciones de pensamiento. Uno puede ser muy realista, comprendiendo con empatía y compasión que existe un drama para muchos y que la pandemia es real, pero eso no implica que no se pueda tomar la situación con optimismo y energía.


Ser pesimista no es ser realista. Es simplemente elegir perder el partido antes de pelearlo, lo que usualmente se transforma en la profecía autocumplida de su autor.


En estos casos me gusta pensar en el Primer Ministro Chamberlain que ante la inminencia de la victoria Nazi, estaba listo para rendirse, porque él era realista y sabía que era imposible derrotar a Hitler...por suerte apareció Churchill y su inmortal "We Shall Defend Our Island..."


Piensa en tus padres, si aún están contigo. Estoy seguro que, pese a sus miedos, a ellos les preocupa mucho saber que sus hijos y nietos viven en el pánico. No importa si ya eres un adulto grande, para tus padres siempre serás su hijito. Si lo que les transmites a ellos es tu desesperanza, piensa en el daño que les haces. Además de su miedo, los va a invadir una gran pena: saber que sus hijos sufren de angustia...


Este es el momento para que emerja la mejor versión de ti mismo. Si todo es oscuro, sé la luz en el camino para otras personas. Si todos se caen, sé el que se levanta y ayuda a levantar a los demás.


No importa si por dentro tienes miedos. Eres humano, es normal que los tengas, pero si te pones el traje de Ser El Modelo a seguir, tus propios miedos se irán disipando.


Deja de Quejarte

Estamos pasando a vivir en circunstancias altamente extraordinarias. Eso significa que la vida ha cambiado, está cambiando y va a seguir cambiando.


Yo sé que no elegiste estas circunstancias. Yo sé que no es justo. Pero no hay nada que puedas hacer al respecto.


Quejarse es tomar la posición de una víctima y la victimización es una pobre elección para un Modelo a Seguir. Quieres que tu familia te vea como el "pobrecito" al que le pasan las cosas o cómo el líder que sabes que puedes ser.


Deja de quejarte.


Todos estamos pasando por estas circunstancias extraordinarias. Y sí. Distan mucho de ser ideales o si quiera deseables, pero son la realidad.


Este es el momento de adoptar la filosofía china que tanto aplaudía J. F. Kennedy. Toda crisis lleva consigo una oportunidad. Ying y Yang. Este es el momento de ver la Luz Al Final Del Túnel.


No te quejes del Gobierno. Cualquier decisión que ellos tomen va a ser imperfecta. ¿Odias al Presidente? Perfecto, es irrelevante en este momento. Son ellos los que están a cargo y punto. Esa situación no va a cambiar. La historia los juzgará, no tú. Si deciden algo que no te gusta, agradece que estén decidiendo oportunamente. Agradece que al menos ¡estén tomando decisiones! Recuerda que la inacción ha sido responsable de varias crisis en el pasado.


Lo que sea que decida, apóyalo. Tu postura política es irrelevante. Apoya para que las medidas tengan chance de tener efectos positivos. Aquí no se trata de tener la razón en contra de nuestro enemigo político de turno. Aquí se trata de minimizar los efectos de la crisis. Tus boicots, reales o virtuales, no le suman a nadie.


No te quejes de tener a los chicos haciendo colegio desde casa. Tanto tus hijos como cientos de millones de otros niños están en la misma situación alrededor del mundo. Aquí, ten paciencia. Créeme que sería peor tenerlos enfermos o tenerlos en casa y ser tú uno de los que tiene que ir a trabajar en un hospital. Ni qué decir si los tuvieras enfermos y tuvieran que ser hospitalizados sin tenerte a ti cerca.


No te quejes de tener que trabajar desde casa. Sí, trabajar de casa es complicado, no se tiene las comodidades, ni los recursos, además de que las distracciones están a la orden del día y todos hacen mucho ruido. Agradece que no tienes que ir a trabajar como un policía a imponer toque de queda o como un médico a tener contacto directo con el virus o, peor aún, tener que decir que no vas a atender a otro tipo de enfermos reales.


No te quejes de que tu negocio se va a ver perjudicado. Eso es real, la economía es probable que colapse, pero se crearán los incentivos y el ciclo económico se revertirá. Como siempre. Si tienes un negocio propio, ni el mercado, ni tus ventajas competitivas van a desaparecer necesariamente. Si lo echaste a andar antes, podrás hacerlo de nuevo. En todo caso, ya sabes lo que se viene. Tienes algunas semanas para trabajar en la solución y ver qué sale de esto.


No te quejes de la cuarentena. Piensa que podrías estar en un hospital, en medio de un tubo sacado de película de ciencia ficción, atendido por unas personas con trajes espaciales que te harían sentir como un verdadero extraterrestre, incomunicado, sin poder ver a tu familia.


No te quejes de tu pareja. Está allí contigo. Disfrútala. Aprendan a tenerse paciencia.


No te quejes de no tener nada que hacer. Agarra un libro, ejercítate, medita, respira aire fresco (viste cómo ha disminuido el smog???), pasa tiempo con tus hijos. Léeles un cuento.


Simplemente, deja de quejarte. Cuando te quejas, tu cuerpo genera hormonas de stress. Aunque no lo creas, tu tono de voz, le dice a tu cerebro que estás estresado y adivina quién regresa. Sí. El Dientes de Sable. No le des señales absurdas a tu cuerpo.


Empatía

En mi opinión hay varios frentes en los que debemos activar la empatía. Primero, debemos sentir empatía por aquellos que no piensan como nosotros. Debemos tratar de entender el por qué de sus propios miedos.


Si conoces a alguien que tiene un comportamiento psicótico y altamente pesimista, quizás se deba a que contrajo alguna enfermedad respiratoria en el pasado y tiene un miedo muy grande a enfermarse. Quizás es un pariente suyo el que padeció de esto. Su miedo es a la enfermedad misma. Miedo al Dolor. Miedo a morir una agonía dolorosa. Tal vez tiene a alguna persona muy cercana ya contagiada. Comprende su miedo.


Si conoces a alguien que piensa que la cuarentena y las medidas de separación social son absurdas o simples payasadas, tal vez es porque su miedo radica en que la economía se descalabre y pierda su negocio y muchos años de trabajo y no tanto la enfermedad en sí misma.


Si ves a alguien que nada le importa, que sigue yendo a discotecas, pues su miedo podría ser el de perder su identidad y ser visto como alguien "miedoso" cuando está acostumbrado a ser "audaz".


Cada persona tendrá su propia historia y sus propios miedos. Ninguno tendrá la razón completamente. Por eso es que debemos dejar de señalar con el dedo. Debemos dejar de emitir juicios de valor. Debemos dejar de etiquetar a la gente.


Eso solo polariza más, genera más estrés, genera más quejas y más desasosiego.


Si alguien estornuda a tu alrededor, no lo linches...todos estornudamos. Difícilmente lo habrá hecho a propósito.


Visualizar El Futuro

Nadie, ni tú ni yo, tiene idea de cómo será el futuro, aunque todos creamos tener la respuesta. Entonces, si el futuro no es real, porque no hacernos una imagen mejor del futuro. No podemos modificar el pasado, pero sí podemos tratar de influenciar en el futuro a partir de nuestras decisiones y acciones de hoy.


El presente es complejo, probablemente sea el reflejo de nuestras decisiones pasadas, como individuos y como sociedad. En relación a esta crisis, bueno, no parece haber mucho que podamos hacer para cambiar la realidad de hoy, aunque lo que pase mañana sí depende de nuestras acciones actuales.


Entonces, por qué no tomar esto como lo que es. Un viaje. Insisto, no quiero minimizar el dolor de las víctimas reales, pero no nos atormentemos con una visión futura tan negativa. Tampoco es real. No agotemos a nuestra mente pintándola.


Si la muerte toca a nuestras puertas, pues tendremos que lidiar con ella. Hoy, mañana y bajo las circunstancias que sea. El hecho real es que a todos nos llegará la hora en algún momento. No por eso debemos dejar de soñar con la vida que se viene.


Por qué no visualizar esto como la travesía del héroe, que parte en algún punto y cuando todo parece marchar bien, cae la noche. Pues los héroes siempre se sobreponen a la oscuridad y logran vencer. Tú eres ese héroe.


Te puede sonar infantil. A mi no. Me gusta imaginar el futuro así. Yo honro el esfuerzo. Honro la lucha. Nunca pensé que mi vida fuera a ser fácil o libre de obstáculos. Este es uno grande de ellos. Pero no será el primero realmente grande que encare con convicción y que supere. Ya lo he hecho antes. Como sé que tú también. Probablemente, tampoco sea el último.


Pienso en libros entretenidos que he leído de más joven y hace poco. El Señor de los Anillos, Harry Potter, Jenofonte y la Odisea de los 10.000, Robinson Crusoe. Inspiradoras travesías de los héroes a través de las horas más oscuras. También recuerdo las historias de uno de mis héroes. Churchill.


Entonces, me gusta pensar en mi travesía del héroe, en la que imagino el fin de esta pandemia, ojalá con el mínimo sufrimiento posible, en la cual emerjo victorioso. Victorioso en mis propios retos. Imagino encontrando la circunstancia ideal de mi negocio que me permita lograr revertir la situación actual. Victorioso por mantener a mi familia unida a pesar de la adversidad y de las limitaciones. Victorioso por haber podido ser un modelo de tranquilidad y optimismo, aunque por dentro estuviera quebrado. Victorioso porque siempre voy a saber que la vida continúa. Y el minuto en que deje de continuar estaré feliz de haberla vivido construyendo una visión positiva hasta el final.


Adapta tus metas

La oscuridad llega porque perdemos la Claridad. Cuando creemos que vamos para adelante, alguien llega y nos apaga la luz. Quisiéramos que todo siga igual, pero no. La luz se apagó. Comienza el desasosiego y la incertidumbre.


Esta crisis es un repentino apagón de la luz del futuro. Es como que los faros de toda la costa se apagaran y los barcos, repentinamente no supieran hacia dónde ir.


Muchos de nosotros nos hemos sentido así, ante la inseguridad laboral y económica.


Es el momento, entonces, de tomar aire y reconsiderar los pasos que vamos a seguir y lo que esperamos lograr este año o el próximo. Da mucha rabia ver como se derrumba lo que hiciste con tanto esfuerzo, por lo que tu meta de crecimiento económico probablemente no se alcance este año.


Pero nada de eso significa que deberás renunciar a tus sueños.


Simplemente cambia la hoja de ruta. Cambia los puertos y los objetivos.


Eso en relación al trabajo y las metas económicas, pero esas no son las únicas metas. ¿Qué pasó con las metas de salud? ¿No es esta una oportunidad para alcanzarlas? Es cierto que no puedes salir a correr a la calle, pero puedes subir las escaleras de tu casa o edificio. Recuerda que como ahora no tienes que trasladarte a la oficina, has añadido a tu tiempo entre 45 y 120 minutos que puedes aprovechar para hacer flexiones, abdominales u otra cosa.


Como no hay deliveries de comida, pues podrás mejorar la calidad de la comida que ingieres.


Esas horas libres que has ganado por no tener que trasladarte a la oficina las puedes invertir en estudiar algo online o en leer. Si lees una hora al día podrías leerte entre 3 y 4 libros en un mes. Podría cambiarte la vida.


Tus metas familiares. Puedes lograr esas horas de cercanía que quizás tenías pospuestas.


El hecho de que haya surgido un gran obstáculo en el camino, no implica que tu visión deba cambiar. No implica que tus sueños y aspiraciones deban cambiar. Todo lo contrario. Solo debes adaptar la ruta y tus objetivos intermedios.


Organízate y Actúa

La clave para hacer una adecuada transición del Fatalismo al Foco y el Futuro es la organización personal. Es ocupar la mente en cosas productivas y útiles, que te pongan en línea con cumplir tus propósitos, sueños y anhelos.


Organiza tu rutina de cada día. Ten un Planner. Define qué tareas harás cada día, cada hora. Ten tu horario de trabajo y en ese horario trabaja duro, sin distracciones, concretando tus tareas más importantes cada día. Empezarás a sentir que los días pasan más rápido y que el tiempo no te alcanza.


Tendrás menos cabeza para el drama, el sufrimiento y los titulares nocivos de las redes sociales o los whatsapps pesimistas de tus amistades y colegas. Te sentirás productivo y eso alimentará de optimismo tu mente.


Si mantenemos distraída a nuestra mente, alejaremos de nosotros la sombra del aburrimiento. Apaciguaremos la ansiedad por el futuro, porque empezaremos a tomar control de la situación. No lo haremos a través de la psicología solamente, lo haremos mediante el trabajo efectivo. Siempre recuerda que la pandemia va a terminar. Cuando termine, tiene que encontrarte parado, con las botas puestas y mucho mejor armado que cuando la pandemia nos envió a nuestras casas sin luces de salida.


Disciplina

Muchas personas se están viendo forzadas a hacer teletrabajo o home office. El problema es que si no lo has hecho nunca, suena mucho más fácil de lo que realmente es. Para empezar, como mencioné, te sobran horas al inicio y al final del día, porque no te trasladas. ¡Qué hacer! Me levanto una hora más tarde o utilizo esa hora de manera productiva.


Luego, uno debe encontrar un lugar donde trabajar en casa y la verdad es que ninguno es tan cómodo como tu oficina. El internet es lento, la impresora es lenta, la luz es inadecuada, la silla incómoda. Qué elegiste, ¿tu cama? ¿el comedor? ¿la sala? ¿el escritorio de tus hijos? Todos los sitios son malos. Incluso si tienes un Estudio o una oficina en casa, si no estás acostumbrado no es cómodo.


Luego, empiezas a trabajar y notas que la distracciones están a la orden del día. Los niños te vienen a buscar, tu pareja te llama para que ayudes con temas domésticos, el refrigerador está muy cerca todo el tiempo como para ir a "picar" cosas.


La clave aquí es la Disciplina. Va de la mano con ser el Modelo a Seguir y la Organización. Las tentaciones son grandes por lo que nuestro autocontrol e intenciones tienen que llevar el mando.


No deshagas ninguna de tus rutinas anteriores. Si te despertabas a las 6am, sigue haciéndolo. Si trabajabas de 8am a 6pm o de 9 a 5 o el horario que fuera, mantenlo. Tal cual como harías si te hubieras ido a la oficina. Si necesitas enfocarte en algo, mantén las interrupciones de tu familia a raya.


Aprovecha estas circunstancias para desarrollar nuevo hábitos. Maneja un Planner y una Agenda, ponte objetivos diarios y luego evalúa tu desempeño.


Haz un Esfuerzo sobrehumano por encontrar las oportunidades

No te engañes. Toda crisis trae oportunidades.

Siempre quisiste leer un libro. Pues en lugar de desarmar el catálogo de Netflix por horas, agarra un libro. Me llama la atención como el tráfico de Netflix se ha duplicado en los países que han implementado cuarentenas, mientras que nadie habla siquiera de la compra de libros.


Muchas personas me han dicho por años que quisieran tener un negocio propio, pero que no tenían el tiempo para hacerlo. Bueno, hoy lo tienen. ¿Lo aprovecharán o destinarán las horas a Netflix, a Facebook o a enfermarse mentalmente con el Whatsapp?


¿Querías aprender inglés?


¿Querías estar más tiempo con la familia?


¿Querías ver el cielo sin smog?


Todas las personas que vivimos de la asesoría y el entrenamiento estamos pasándola mal. Incluso antes de la cuarentena, la organización de algún evento público se volvió impensable. Las empresas minimizarán sus inversiones en consultores. Pero se abre la oportunidad de utilizar la tecnología online.


¿Que no sabes cómo utilizarla?


Pues cómprate los libros o los cursos o los webinars donde te enseñan sobre esto. La red está infestada de ellos. Esta es la oportunidad no solo de reconfigurar lo que haces, sino de atacar varios otros frentes (lectura, aprendizaje, entrenamiento, paz mental).


No te preocupes...ocúpate.


Y si no me crees, recuerda que el Año Maravilloso (1665) de Sir Isaac Newton fue aquel en el que tuvo que estar en cuarentena (todo el año). Fue el año en el que le cayó la manzana en la cabeza. Y pensar que después de sus grandes ideas creadas en cuarentena vinieron varios genios, entre ellos Einstein y luego el viaje a la luna...


¿Otra más? Shakespeare escribió King Lear y Macbeth en otra cuarentena allá por 1603 - 1605.


La Energía

Nuestra energía es probablemente el recurso más preciado que tenemos en este momento. Más que las medicinas e incluso más que el papel higiénico, aunque muchas personas en el mundo piensen lo contrario.


La principal razón es que la Energía es el único combustible que tenemos para derrotar con éxito a las fuerzas primitivas de la supervivencia activadas en nuestro cerebro.


El Contagio Emocional negativo solo se puede revertir con mucho esfuerzo y trabajo intencionado. Para eso necesitas energía.


Necesitamos energía para podernos enfocar en lo positivo y en lo que genera valor cada día.


Necesitamos energía para aguantar el día y lograr las metas que nos trazamos.


Necesitamos energía para mantenernos positivos en momentos en que nuestro entorno requiere de nosotros que seamos los Modelos a Seguir y no las víctimas, principalmente, por el poder de nuestro optimismo.


El Dientes de Sable está al acecho. El minuto en que bajes la guardia, te quedes sin fuerzas y el negativismo y la preocupación te ganen, saltará a tu cuello y no podrás deshacerte de él.


Por eso es que la Energía es tan importante.


Sin embargo, mucha gente la está drenando con un descuido alarmante. Utilizan su tiempo para alimentarse de noticias deprimentes y en su mayoría falsas. Los famosos fake news.


Es la adicción a Netflix, a desperdiciar el tiempo y a ingerir alimentos digitales podridos. Es una conducta autodestructiva sin ningún sentido.


Cómo asesinar nuestra energía y abrirle las puertas al Dientes de Sable:


  1. Empieza tu día sin un plan. Improvisa, distráete, haz poco. Abúrrete.

  2. Levántate sin intención, quejándote de todo, consume tu energía mental antes de siquiera empezar.

  3. Distráete continuamente deborando y participando activamente de tu whatsapp y tus redes sociales. Hazlo desde muy temprano. Desde que abres los ojos. Estate al tanto minuto a minuto de las estadísticas, las complicaciones y las teorías conspirativas al respecto.


No se trata de estar desinformado y de mirar al costado. ¡Obviamente! Cuando las personas piensan en drama, creen que estos temas son blancos o negros.


Ten claro que estamos al inicio de este proceso. Las cifras van a ir en aumento. Es obvio. Lo importante es que no colapsen los sistemas de salud y las personas vulnerables se mantengan a salvo. Pero las cifras van a aumentar por lógica simple.


De qué te sirve saber cada minuto si van 500, 550, 600 o 700 contagiados. Al final del día, para ti, como individuo que cumple con las disposiciones del Estado, te debería dar lo mismo si son 500 o 5000 los infectados. Con un número u otro, igual no deberías salir de tu casa, sino para lo meramente imprescindible. Además, las autoridades están tomando y van a seguir tomando acción. No es que vayan a abandonar el barco. Tampoco tienen a dónde ir.


Aquí de lo que se trata es de evitar aquello que no nos suma valor. Puedes revisar el diario al final del día, con información oficial y creíble. Pero el hecho de estar consumiendo la mala energía de las personas negativas no te va a ayudar en nada.


Si sale algo nuevo, que sea relevante, te lo vas a enterar.


Créeme. ¡Es contagioso!


Hoy necesitas sacar lo mejor de ti. Si caes en la desesperación, vuelve el Dientes de Sable. Te haces más vulnerable y retrocedes.


Aprovecha el día y cuida de tu Energía. Física y Mental.


El otro día, cuando me enfrasque en esta discusión absurda por Whatsapp, terminé emocionalmente exhausto. Me gané ofensas y faltas de respeto y me salí de mi propio centro quedando totalmente expuesto al Dientes de Sable.


Me tomó varias horas recuperarme, dejarlo ir completamente y volver a mi centro. Trabajé a un ritmo lento y poco inspirado durante ese tiempo.


Después, me sentí peor por haber desperdiciado esa energía y esas largas horas en las que pude haber generado mucho más valor, para mi y para mis clientes y audiencia.


Por suerte, saqué varias lecciones y aprendizajes. Pero sigo creyendo que no valió la pena. La Energía debe ser vista como sagrada.


El Contagio Emocional es la peor peste. Una Peste Binaria en forma de 0s y 1s.


Comparto 4 tips prácticos para cuidar tu Energía en estos tiempos de desesperación y aburrimiento, aprendidos en la trinchera de la desesperación:


  1. Ten un Plan cada Día. Asegúrate de estar ocupado cada hora con actividades que construyan tu futuro deseado, que generen real valor.

  2. Ocúpate y mantente lejos y a salvo del envenenamiento digital

  3. Crea y apégate a tus rutinas: Levántate y acuéstate a la misma hora cada día, sigue meditando, leyendo, haciendo ejercicio o lo que sea que constituya tu rutina habitual. Aprovecha que no tienes que trasladarte al trabajo y construye una buena nueva rutina.

  4. No te quejes, habla en positivo y observa el cielo. En todos lados está más azul.


Yo sé que no es fácil emprender con todas estas medidas. Comienza por el principio, cómprate el Papel de Ser El Modelo A Seguir. Recién son las primeras semanas de este encierro involuntario. Las cosas pueden ponerse más duras, entonces debes llegar a las próximas semanas con fuerzas y energías, con ganas de superar el impasse.


Aspira a que esto pase rápido y así será. No veas el futuro oscuro, porque no te suma nada.


Yo creo que este documento tiene varias ideas que te pueden ayudar a evitar el Contagio Emocional y crear un escudo para sacar adelante estos días difíciles. Si quieres imprímelo y quédate con las partes más útiles. Reúnete con tu familia y léanlo juntos. Estoy seguro que va a sembrar una pequeña semilla de optimismo en cada uno. Si todos empiezan a poner de su parte, el Dientes de Sable se irá corriendo.


Decide el tipo de gladiador que quieres ser en esta batalla. Eso sí está en tus manos. El Virus, no tanto. Haz lo que te toca para prevenirlo, pero sobretodo, haz lo que te toca para salir realmente victorioso de esto y no como un simple sobreviviente.


Compártelo con tus amigos y en tus redes sociales. Estoy seguro que mientras más gente lo lea, más gente podrá empezar a reflexionar sobre el futuro de manera más optimista. No tienes que estar de acuerdo con todo, pero con que encuentres una idea valiosa, ya habrá valido la pena.


Antes de irme te dejo con otra lírica de Neal Peart, quien desde su descanso eterno nos ayuda a encontrar las fuerzas para encarar este momento:


If the future's looking dark (Si el futuro se ve negro) We're the ones who have to shine (Somos aquellos que deben brillar) If there's no one in control (Si nadie toma el control) We're the ones who draw the line (Seamos quienes tracen la línea) Though we live in trying times (Aunque vivamos en tiempos difíciles) We're the ones who have to try (Somos quienes deben intentarlo) Though we know that time has wings (Aunque sepamos que el tiempo tiene alas) We're the ones who have to fly (Somos quienes deben volar)


Por lo pronto, me despido hasta la próxima semana. Estoy seguro que será una mucho mejor semana.


Te mando un fuerte abrazo (sí, con contacto físico y todo)


Esteban


#coronavirus

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